¿Qué hacer si me preocupa que mi hijo sufra ciberbuylling? Featured

  • Ha comenzado el nuevo curso escolar y lo que debería ser un motivo de alegría también se convierte en preocupación por parte de muchos docentes, padres y madres puesto que las noticias sobre menores víctimas de ciberbullying parecen cada vez más frecuentes.  En 2012 han sido 343 las y los menores que han denunciado casos de ciberacoso en la Línea de Atención sobre Ciberbullying

    Los adultos tenemos la obligación de estar informados, y de hablar con nuestros menores sobre estas formas de hostigamiento.

Se trata del Ciberbullying o ciberacoso, es el hostigamiento en forma de insultos, chantajes, envío de fotos o vídeos humillantes, que se puede producir entre los jóvenes a través de Internet, dispositivos móviles, mensajería instantánea, chats, mensajes de móvil, correo electrónico, y sobre todo en redes sociales.

Suele producirse entre jóvenes que tienen contacto en la vida real. De manera anónima, el acosador comparte una foto, amenaza o un envía un correo comprometedor, poniendo en apuros a la víctima.

Resulta muy angustioso para el que lo sufre. No hablamos de una broma, que aunque de mal gusto, puede ser puntual. El Ciberbullying se desarrolla durante un periodo de tiempo  prolongado.

Nuestro papel como padres es fundamental en estos casos. Los chicos no suelen tener criterios ni mecanismos para resolver por sí mismos este tipo de situaciones. Debemos hablar con nuestros hijos e hijas, interesarnos por lo que hacen dentro y fuera de internet.

Debemos detectarlo lo antes posible. Estemos atentos a sus cambios de actitud, y si se producen debemos interesarnos por sus causas.

Tenemos que hablar con nuestros hijos enseñarles que ante mensajes de acosadores lo más recomendable es bloquearlos, y nunca contestarles o enfrentarse a ellos. Esto puede dar pie a que el acoso continúe.

Las pruebas son fundamentales para desenmascarar al acosador. Dependiendo de la gravedad de los hechos deberemos decidir realizar una denuncia ante la policía y tendremos que facilitar estas pruebas.

Si por ejemplo los contenidos insultantes o difamatorios se han publicado en una red debemos proceder a solicitar su retirada inmediata para evitar que su difusión y por tanto el daño al menor se siga produciendo.

El centro educativo es nuestro aliado y debemos trabajar con ellos a la hora de solucionar el problema.

Nunca debemos culpar de esta situación de ciberacoso a los jóvenes que la sufren. En todo momento debemos ofrecerles nuestra confianza y seguridad.

 

No pensemos que nuestros hijos sólo pueden ser las víctimas, también pueden ser los acosadores.

Todos podemos ayudar a prevenirlo si enseñamos a los más pequeños la importancia de comportarse adecuadamente también en internet, enseñarles a ponerse en el lugar de la otra persona.

Login to post comments
Back to top